– La ceremonia transcurrió en el parque temático Takilhsukut; ya no se lleva a cabo en la zona arqueológica
Por Jorge H. Estrada/ el canto del papán
El Tajín, Papantla, Ver.- El parque temático Takilhsukut fue el escenario perfecto para la realización de El Litlán, ceremonia donde se pidió permiso al dios del monte y se lleve a cabo la Cumbre Tajín 2026, sin contratiempo y con la seguridad para participantes y asistentes.
El Kantiyán o Casa de los abuelos se llenó de gente, visitantes e integrantes del concejo de abuelos y abuelas, además de notas musicales y cánticos populares y de carácter religioso, siempre con el ambiente impregnado de olor y humo del copal.
Durante la procesión al centro de sanación del propio parque, se efectuaron las paradas para ofrecer frutos y elementos alimentarios que se sirven en las mesas de la región del totonacapan, y que se ofrendan a las fuerzas de la naturaleza.
Horas y horas de danzar en círculos con velas en mano, asistentes a la celebración de El Litlán, ya en el espacio de sanación dentro del parque, efectuaron el ritual del guajolote, donde se llevó a cabo el sacrificio de un par de aves de corral y posteriormente se preparó el mole.

El primer sol del milenio
Desde la cosmogonía totonaca, es importante el equilibro del hombre con la naturaleza; la Cumbre Tajín es un festival que inició en el año 2000, el cual se pretendía, fuera el 1 de enero, con el “primer sol del milenio”, sin embargo, un desastre natural impidió la celebración en esa fecha.
Hay que recordar que, en 1999, las intensas lluvias del 5 y 6 de octubre, desencadenaron inundaciones históricas en toda la región norte de Veracruz y la sierra poblana. El fenómeno provocó deterioro en la zona arqueológica de El Tajín y se pospuso desde entonces al 21 de marzo.
Jesús Arroyo Cerón, caporal del grupo de danzantes de Zozocolco, tuvo una caída cuando bajaba por la cuerda y falleció a consecuencia del impacto en el año 2006; incluso en las primeras versiones del festival hubo grupos opositores a la realización del evento.

Permiso
Ahora con el paso del tiempo y algunos cambios de política existe menos resistencia. El Litlán ha sido la ceremonia obligatoria para mantener el equilibrio de lo que gira alrededor del evento que este año cumple su vigésimo séptimo aniversario.

Durante la ceremonia del corte y siembra del árbol para la danza de voladores, también se pide perdón a kiwikgolo. Cumbre Tajín se ha consolidado como uno de los festivales que es todo un escaparate de la cultura totonaca y culturas invitadas al evento que se celebra cada año en el mes de marzo. (12/marzo/2026)